El Dengue es una enfermedad que se puede reconocer con facilidad por sus manifestaciones como la fiebre, los dolores de músculos o articulaciones, el dolor de cabeza y la sensación de fatiga que habitualmente produce.
En algunos casos pueden aparecer signos de alarma como cualquier tipo de sangrado leve, diarrea, vómitos persistentes, somnolencia o dolor del abdomen.Sí aparecen estos signos de alarma o la persona tiene algún factor de riesgo para complicaciones (ser menor de un año o mayor de 60, estar tomando medicamentos anticoagulantes, estar embarazada, tener problemas de defensas como SIDA o Cáncer, enfermedad crónica del corazón o diabetes) es importante que la persona consulte para que se evalúe la necesidad de hospitalizar.
También pueden aparecer manifestaciones de gravedad (afectación de órganos como el hígado, el corazón o el cerebro; acumulación de líquidos en el abdomen o el tórax) sobre todo en personas que ya desarrollaron Dengue con anterioridad y estos casos solo pueden manejarse en un hospital con personal de salud capaz de monitorear a la persona constantemente.
Cuando ya se sabe que algún tipo de Virus Dengue está circulando en la comunidad el diagnóstico puede hacerse por la clínica, no es necesario recurrir a un examen de sangre para confirmar a no ser que el médico tratante tenga alguna duda del diagnóstico. Los otros exámenes generales de sangre y plaquetas solo se recomiendan entre el 3ero y 5to día de enfermedad y sí el médico tratante considera la necesidad de hospitalizar o de cambiar su abordaje terapéutico.
La contribución más importante que el ciudadano o la ciudadana puede hacer para sí mismo/a y la comunidad es guardar reposo en el domicilio para evitar la dispersión de la enfermedad, mantenerse bien hidratado con alimentos líquidos, buscar consulta médica oportuna sobre todo sí ya tuvo antecedentes de dengue, sí tiene factores de riesgo o sí presenta signos de alarma antes que aparezcan manifestaciones de gravedad, solicitar al médico tratante que notifique el caso al Ministerio de Salud para que el SENEPA pueda incluir el domicilio en sus estrategias de bloqueo, no automedicarse y además la importancia de eliminar de la vivienda todo recipiente que pueda contener agua estancada y que sirva de criadero al mosquito transmisor de la enfermedad. El uso de métodos de barrera como repelentes, mosquiteros e insecticidas son complementarios y ayudan a disminuir la exposición a las picaduras del Aedes.
Disminuir el impacto del Dengue sobre nuestra salud también es una cuestión de ciudadanía.

Comunicado a la Opinión Pública
El Dengue y los exámenes de laboratorio
29/03/2011